sábado, 23 de junio de 2012

LIBRO INÉDITO "AMEBA MAGA" XXV


esta maraca es para los que se inclinan
al poniente de la neurona
este sonajero es para los que se limpian
las botas con aguas vivas
este pandero es para los que afinan
el bigote con el arco lunar
este timbal es para los que enfundan
las uñas en la arena
este metal es para los que espían
el proceso de su poniente

miércoles, 30 de mayo de 2012

LIBRO INÉDITO "AMEBA MAGA XXIV"

imagino un crimen tan perfecto
que por celebrar junto las palmas
y me desnudo como quien reza

pero nadie imagina un crimen
tan cándido tan perfecto
ni ausculta el sonido de esa tripa
que por dentro nos espía:

soy tu afuera, dice

y finge una placenta

mientras inventa la noche marsupial

jueves, 26 de abril de 2012

LIBRO INÉDITO "AMEBA MAGA" - SEGUNDA SECCIÓN - MEDUSAS



MEDUSAS


I

y si contamos cada respiro de cada medusa y cada giro de tanta medusa y
respiramos en las malezas de las medusas en cada grito de las médulas
de las fístulas que vinculan los huesos por el humus burbujeante por la
vértebra vuelta humo y contamos cada grifo abierto cada grieta mientras
flotan entre frágiles hilos de agua condensada esas sedas de invisible
ondear y si ahora respiro sin contar y si ahora canto es porque desciendo
al aire porque bajamos al calor de los animales translúcidos existen en el
corazón del vidrio delicuescente sus aullidos perforan cada hora de cada
medusa si cada perro se ahoga en el fértil alcaloide de visiones y perora
con la soga de la aurora o se abriga de tanto ahora con el alma oxigenada y
omnívora con el alma omnivíbora porta las armas de un chacal crepuscular
supera lo que explota en el centro undular del pecho el empacho de la miel
milimétrica de pujos que dibujan los tajos movedizos sin sutura visible sin
andamios sensibles en el cerebro de caucho supura el rayo si respiro en la
medusa es porque despierto cabalgando una nube de plata un ala me ata
la muñeca al ojo y el ojo a la muñeca me unta en el ombligo de la tierra
donde soy el nacimiento de una repentina umbela que proyecta sombras
en erráticas cabezas un poroso paraguas una fibrilación de agua viva
al costado del agua a través del agua quizá para-agua ora trans-lluvia que
ora y no corta por lo sano que por mucho menos cuartea las manos
estiradas ahora y por fin y por nada estiradas en un claro cualquiera en el
pujo de un claro cualquiera ya estiradas por ahora y por tanto dilatadas
por la expectativa por la frescura de la espectadora viva que adora adornarse
dorarse a la feroz marea que adora donarse hasta que se sueltan los pujos los
dibujos gestuales tan ferales tan de vientres feraces de pequeños vientres
pletóricos de libélulas bajo las sombras de las umbélulas despiden un olor
de mata húmeda de mirra en el clavo central de la miración en la
clavícula secreta de la mareación o la milagrosa trepidación por la que 
paso sin peso sin especie sin paz específica sin piso estable
resbalando por azulejos cremosos como insectos que se intuyen
baba de ángel o diablo cabello de venablo que corta el agua una
lanza hipercaliente si hasta un venado en gel esta noche recoge el
plasma de una idea el prisma de una materia el irse con la marea y
no desear sino la antena resistente al viento agreste de la marea del
vaivén de la marea no le reste al astro ningún rastro de estrella ningún
resto en el pasaje hasta que fuera algo apenas pronunciable la medusa en la
marea que fuera cuasidesignable en el dislocado límite del mar de lo que
haciendo se dice y haciéndose nos dice este dije del mareo en las cosas
de la fluctuante pre-cosa hasta hacer que ya no pueda nada sin deshacer
y no sea el poder la opción de máxima en los orantes implexos en
perplejos aromas de pariciones si hasta en las chanzas de este muelle
arremolinado lo que no nace lo que nos hace y nace en haces es la turba
de ases la inflorescencia de naves que zumban como antes del silencio el
sonido define el nido refina el nado o el vuelo en el hado de los
furiosos juegos de dados cargados así querría nombrar sin frenar sin
identificar este día este río finísimo de horas donde orbitar sin gravitar
o flotar dentrofuera o sin orbicular un satélite ebúrneo que desaparece
al tacto al primer pujo al segundo al tercer pujo de medusaína escupe
el gajo de un tajo movedizo o perplica un dejo rebotar el entrecejo
contra el aire líquido y sabroso de la cosamadre entre la espera viscosa
se asoma un faro en el cuello del amebomago en el gasto puro de la
Imago y la fisura de farol en el caminar sereno del Sereno o
Peregrino de meteoros en la garganta pues también hay imanes
que ingiero hasta atraer los manes de los pequeños muertos un maná
de entuertos de desmanes irresolubles no deseara tal vez soluciones
salinas resoluciones abstractas al problema si alguna vez tuve
emblemas y temblaban las presencias ahí en la madera de la llama
mientras lo que escapa es el humo astillado los millones de jadeos
que nos jalan a la brea al cimbreo donde reos se deshacen ríos en las
ceras del jaleo en las velas que se queman sin pausa este pneuma sin
poesía por el fuego blando del tiempo blando del transcurrir
placentario la palpación desde el poder desde el rayo en la palpitación
se montan los planos los plenos anos los anillos paregóricos en los
nichos de arañas gelatinosas pero algo escuchaste digo algo te llega al
oído lo escuchás con claridad aunque lo claro ya no es alimento de
nuestra digestión más fértil mas bien la nube que nidifica el nimbo que
aurifica el cuerpo y hace de la nada un nido fulgurante un don de
lenguas palabras y salivas desguarecidas en intemperies heladas si
nada nada dignifica pues intemperatrices son estas hadas y a cada codo
que se sumerge en el lodo y chapotea sin hundirse con la nave se apura
a deslizar un pliegue de oro entre las vestes con ojos de fósforo mientras
los vates obsequian sus hímenes sus fosfenos a la estratósfera y si
se dan tanto a tantos y tanto me da que entres o no al fango del
resbaladizo sombrero que infinito que incesante teje la superficie su
topos sin logos de ameba si a cada respiración de topo hay un pujo hay
una medusa que medita en suspensión hasta que lo real es también
un medusario un árbol sin raíces sin miedo en medio de la nebulosa

viernes, 24 de febrero de 2012

LIBRO INÉDITO "AMEBA MAGA XXIII"




arrullado por la ameba: un corazón
dentro del corazón y la certera
corazonada sin tiempo
dentro del fugaz segundo
corazón: un pez
sin coraza
nada en el latido del ánimo
mientras desaparezco


viernes, 27 de enero de 2012

LIBRO INÉDITO "AMEBA MAGA XXII"



a Roberto Echavarren



cuando de los rosados pliegos de una carne cualquiera
se asoma, rauda, una punta de experiencia feral
su afilada lanza, cuando de esos
dobleces carmesíes la carnada
emerge cual lucero de leche derramada, cuando
cada escalofrío excava un terreiro nuevo
donde antes había una vena, cuando discretos
se sacuden nuestras pieles los animales precarios
que un poco nacen al ocaso del discurso
por la mecha del pelo, o a través
de las fuerzas que impulsan a la uña, cuando
ya no estamos convencidos de esas lonjas
que insonoras se retuercen cual vestigios
de lo que es o supo ser el cuerpo, cuando al pecho
le crecen los ubicuos nudos de un ombú
colonizado por las abejas, cuando los ojos
se han vuelto mirillas de un repentino sotobosque
para espiar el afuera de los signos, alfabeto
de trinos constelados, agitados, esos miasmas
perfumados de almizcle cuyo impacto
es el transporte esperado hacia el desierto
cuando entre las costillas zumba el interior del ombú
y desplaza el antiguo latido humano, cuando
los fogonazos que rodean la uña como un manto
hierático de involuciones prefiguran
el nacimiento de un aura diferente, de otra
comprensión de las cosas, de los cascos
que ahora miro fijamente brotar de mis palmas, cuando
ya no tenemos almas sino temperamentos
de mares o de arenas, cuando no reconocemos
ni una pizca de la experiencia heredada, cuando apenas
podemos percibir la estela visionaria de un maravilloso pellizco

martes, 27 de diciembre de 2011

LIBRO INÉDITO "AMEBA MAGA XXI"



pasó un krill, pasó una cuerda
y el náufrago de sí repasa las redes
sanguíneas que sumerge en el océano
pasó una mosca, un perfume
el traslúcido sonido de una virgen blanca
–se demora el náufrago en los restos de quién–
cuando llega el tiempo de la pesca
se disponen los cuerpos de cierta manera
si pasa una quilla o una cresta
también pasa una foca, una estaca
de cuya nariz gotea tu sangral
pasa una boda, también un pasto
un pedazo de tela o aquel vidrio
pulido que hospeda a los astros
un soplo-gota, un hombre-lobo
el proto-plancton que mastica el marino
y el extinguido lobo-zorro, ¿un warrahs?
o la uña lacia de un mono ebrio
pasa un color, quizá un gatonejo
un avispalero de zonaureola
una visión de entrenociones
la poción del paisaje sin secciones
ni porciones, la porcinada que gruñe
entre los hedoristas del pacer
en la barrogema o mareación
de la llamaimán que te enliana
hacia las turbas de las aguas
pasó un krill, pasó una cuerda
y el náufrago zahorí se adhiere
a la tarzánica oscilación de sí
prechamán sea siempre
en el fragor del naufragar

LIBRO INÉDITO "AMEBA MAGA XX"


si mis neuronas por amor se ameban si las pálidas

dendritas se estiran cual pseudópodos o tentáculos oh la tentación

de rápidos pies inacabados que tantean

las fibras de los hongos en la mierda si la tierra

se abre generosa a la radiestesia de los dedos

y condensa una miríada de extáticas suelas

si las huellas oh las tan antiguas

en la tierra atestiguan

los clamores de un dios sin hoz si

la metralla difumina los corsetes

de la membrana cerebral

apretada hasta el hartazgo oh si el estrépito

del hallazgo late al son de la migraña que se apaga

al contacto de esa zona del cómo dónde puesta

lenta a germinar en el misterio

si la que migra tambaleando es la borracha

araña vinculada a la bacteria

que bajo el puño hechizado se hace tela o

escupitajo oh si el intestino

es el destino de este bólido ameboide y el umbral

del que renace en su vacuola oh la ola

que detona el costado menos explorado la contráctil

agua viva hiperpoblada de presencias

presentidas oh corazonada

donde plasmáticos y asexuados

erotizamos los paisajes inhumanos