jueves, 20 de octubre de 2011

LIBRO INÉDITO "AMEBA MAGA" XIV

y si todo esto crece y se cuela así

–te digo, con el machete entre los dientes–

de aireado, de vacío inflable como un agujero en la costilla

que refleja tu experiencia agotada.

y si introdujera una luz de polilla

–y si mastico el machete–

en ese batido inmóvil de ronquidos

que llevás a cuestas como manto

–no digo un él, no un ella, sino eso

espejeante en la hoja que cruza la boca–

que pudiera iluminar un des(a)tino

y desplazara el centro de gravedad

no al perímetro, su bostezo de margen,

sino a las eses esas que un zumbido

enhebrara al fin para el que aúlla

–con la faca entre los dientes–

en la contemplación vacilante de lo que huye.

y si escuchara sus ramajes cuando aran

un surco en tu cuerpo, misiles

del armilar que se parte y parte

de sí: un parto de nada. y si nadar

y parir son una sola flecha

cuando lo expulsado al agua es nuestro ungüento,

la gleba que sobra de los tajos –la risa

del machete–, la sangría que embiste

el embuste de tu órgano, sus funciones

agotadas. y si reímos de mar: no hay dónde

morder cuando el machete es un pez hecho de agua.

miércoles, 23 de febrero de 2011

LIBRO INÉDITO "AMEBA MAGA" XIII

y si un rayo me ampliara el cuerpo diría:

el cielo de gas plomizo por la falange
de un pie desciende y asalta la tierra
a patadas o fustazos levanta el polvo
y envuelve en sal el fósforo de este rezo:

tu canto nos tiñe de intermitentes noctilucas
tu canto nos tiñe de intermitentes noctilucas

en cuclillas de rodillas o acostados esperamos
que de los vientos de esta abultada gelatina
donde se anudan cerca las lianas del zumbido
crezcan los cangrejos broten los erizos
con los que inundar las botas que no usamos
ni querríamos usar para olfatear el sentido de este suelo

porque ya es mar lo que ametralla esta nube
de insectos fieles que al proyectil se prenden
a este elixir meteórico de los exilios
segregado en la línea blanda de la espuma
que ingerimos chapoteando y al que estelas
enviscadas del estilo nos subimos
destilando hélices con los pies desnudos

diría: infundir las danzas es infundar
los huesos o enfundar los huecos: diría
es danzar perdido y aspirar los ecos
de esa falsa enfermedad que ya no padecemos
y de la que nunca supimos ni quisimos saber
el nombre o el color de sus mantos
tan ligeros desligados así de sueltos

la nube afásica del enjambrado polvo
se levanta entonces de la tierra por efecto
de la demiurga patada que precede al pie
o al diseño del cuerpo que detona
la gaseosa presión de la tensada Celestia
vuelta chorro o afecto aéreo
que ahora baja por las piernas y se insufla
en la tierra o las ignotas perlas de estas playas

¡que venga entonces a nosotros
la tormenta elástica y su electrochoque de arenas!

que venga ya su baile hasta agitar
los minúsculos entreseres y que tiemblen
sus avisperos todos y proliferen
como enanos los uncidos berberechos
y se enjoye de collares
la vejiga celeste la granada de aire
a la que parecerse en el punto justo
de la explosión o del olvido diamantino
que gira como el último leopardo de esta infante nebulosa

inventarse así otros orientes
en los párpados recién oxigenados
y que sus mapas no sean más que un viento
mudo o este golpe atmosférico
que al chocar nos cargue la piel
de insectos y animales congregados
en una misa caliente y derretida sobre las playas

(ignotas las perlas descubiertas en estas playas
ácidos los enigmas sobre estas playas)

llegar tropezando a este bautismo
para anidar en el destierro de las piedras
y despertar como el primer bocado sigiloso
del cráter que habrán dejado nuestros cuerpos
como meteoros estrellados por Oriente
y jaguares orientados por la Estrella

lunes, 24 de enero de 2011

LIBRO INÉDITO "AMEBA MAGA" XII

no es en las muñecas ni en sus venas azules
que hallamos que podemos hallar un arroyo frío
desde donde nos miremos el cuerpo los huesos temblar
como un bidón de vibraciones que sirviera
que pudiera servir a un polizonte cualquiera
para hacerlo estallar –al cuerpo– con la sola mirada
espía pero liberadora de una llama líquida
que creciera que pudiera crecer en las cuencas
oscuras y marinas de un jabalí o de una muñeca
que no dice mamá ni papá cuando se tira
de la cuerda en su espalda cuando se tira
cual clavadista –el cuerpo– a las cuencas oscuras
y profundas del cráneo del jabalí que no son
–las cuencas– tu puta madre ni es esa reluciente calavera
el bufido de tu padre ni es éste el que pudiera
volverte polizonte en un espacio cualquiera sino éste
el que podría parirte –polizonte– como un huevo en llamas
flotando entre las estrías de un arroyo frío
que no brotara de las muñecas ni de sus venas en relieve
de un azul profundo como el del plástico lejano del cuerpo
de esta muñeca sin memoria sin historia que no dice
lo que pasa o pudiera estar pasando
en sus entrañas marinas y oscuras como la Luz
que nos baña y contempla desde todos los puntos
del espacio como una ubicua llama líquida
desde donde nos miremos –polizontes de nos– el cuerpo
temblar como un huevo que pudiera parir que ya estuviera
pariendo un clavadista un bidón de vibraciones siempre a punto
de zambullirse y estallar en las mareas de la Luz

jueves, 20 de enero de 2011

LIBRO INÉDITO "AMEBA MAGA" XI

¿borronear los gestos machos hasta ser
la pura agitación de estas polleras
invisibles cristalinas, de estas
rosas de roces o mareas de cuarzo
sin cosas que rocen, como
si no fuera más que una tregua
suspendida entre un brillo de paz y un grito
de guerra, indiscernibles
el uno del otro, como
si los borrones conspiraran para hacer
de esta pira un único afecto
estallado (en mil voces
estalladas)?

lunes, 17 de enero de 2011

LIBRO INÉDITO "AMEBA MAGA" X

que me dejen, Simorgh, que me dejen
tirado sobre esta alfombra erizada
de enredaderas y ramas y rumores animales

que me dejen en la cálida
emponchada meditación de la vizcacha
en el despertar irracional de una proteína
de mi cuerpo ya sin mí
huésped kamikaze que irrumpe
luego del deshielo en la resurrección del colibrí

y si una célula inasimilable se desprende
de mi piel deleble y salta
de corteza en corteza
del cerebro al árbol y de éste al cerebro
cromodinámico que vive desperdigado en los plumajes
de todos los reinos de todas las horas
y se enfauna y se enflora
cepa frágil de inter-reinos
como una antigua operadora de la transmisión vegetativa
que ensanchara el sensorio hasta abarcar
el sudor inhumano de esta fábrica de impregnaciones
(de sí misma materia prima
la ola intensa y sus destellos)

que lo dejen a este primate
tirado sobre la alfombra irisada
de las efigies móviles y las especies que se deshacen
que pierda refugio el ex humano (este hechizo
recientemente exhumado)
y se rinda ante la experiencia, oh Simorgh
de la pasta blanda que somos

jueves, 13 de enero de 2011

LIBRO INÉDITO "AMEBA MAGA" IX

monstruo flujo monstruo menstruo
mantra un entre de ingrávido trino
recorre mis escamas una por una
hasta minar el cuerpo y su intacta telaraña

trino guía o más bien trino
brujo que dispersa el tímpano de leche
y lo adhiere a la paciencia abisal
de un iceberg que lentamente se desangra

el témpano vivo adelgaza al invocar
el viaje del trino el enfático trineo
por cada viraje transpira una bruma
sin escamas vuelve el cuerpo hecho glaciar

monstruo vaina menstruo slalom
si hubiera acaso un pensamiento hialino
para rozar esta crin apenas de un hachazo
o la crisma bajo hechizo de esta reciente amebaba

monstruo halo maestro hielo si me
autoiniciara

viernes, 7 de enero de 2011

LIBRO INÉDITO "AMEBA MAGA" VIII

como si acá hubiera una certeza
o una cierta destreza me desvío
hacia la trenza que brota en la nuca y me rebasa
y afemina las barbas al viento
y desfonda y estira el vientre
como una liana terca para torpes
géneros y sus repentinas muertes
donde oscilan los hiatos del diseño los elípticos genes
como si acá creciera una incerteza
o el estroboscópico baile de un cuerpo transitorio
acunando un catre vacío (y su embrión
transparente, impalpable)
como una ostra desperlada