martes, 27 de diciembre de 2011

LIBRO INÉDITO "AMEBA MAGA XXI"



pasó un krill, pasó una cuerda
y el náufrago de sí repasa las redes
sanguíneas que sumerge en el océano
pasó una mosca, un perfume
el traslúcido sonido de una virgen blanca
–se demora el náufrago en los restos de quién–
cuando llega el tiempo de la pesca
se disponen los cuerpos de cierta manera
si pasa una quilla o una cresta
también pasa una foca, una estaca
de cuya nariz gotea tu sangral
pasa una boda, también un pasto
un pedazo de tela o aquel vidrio
pulido que hospeda a los astros
un soplo-gota, un hombre-lobo
el proto-plancton que mastica el marino
y el extinguido lobo-zorro, ¿un warrahs?
o la uña lacia de un mono ebrio
pasa un color, quizá un gatonejo
un avispalero de zonaureola
una visión de entrenociones
la poción del paisaje sin secciones
ni porciones, la porcinada que gruñe
entre los hedoristas del pacer
en la barrogema o mareación
de la llamaimán que te enliana
hacia las turbas de las aguas
pasó un krill, pasó una cuerda
y el náufrago zahorí se adhiere
a la tarzánica oscilación de sí
prechamán sea siempre
en el fragor del naufragar

LIBRO INÉDITO "AMEBA MAGA XX"


si mis neuronas por amor se ameban si las pálidas

dendritas se estiran cual pseudópodos o tentáculos oh la tentación

de rápidos pies inacabados que tantean

las fibras de los hongos en la mierda si la tierra

se abre generosa a la radiestesia de los dedos

y condensa una miríada de extáticas suelas

si las huellas oh las tan antiguas

en la tierra atestiguan

los clamores de un dios sin hoz si

la metralla difumina los corsetes

de la membrana cerebral

apretada hasta el hartazgo oh si el estrépito

del hallazgo late al son de la migraña que se apaga

al contacto de esa zona del cómo dónde puesta

lenta a germinar en el misterio

si la que migra tambaleando es la borracha

araña vinculada a la bacteria

que bajo el puño hechizado se hace tela o

escupitajo oh si el intestino

es el destino de este bólido ameboide y el umbral

del que renace en su vacuola oh la ola

que detona el costado menos explorado la contráctil

agua viva hiperpoblada de presencias

presentidas oh corazonada

donde plasmáticos y asexuados

erotizamos los paisajes inhumanos


miércoles, 14 de diciembre de 2011

LIBRO INÉDITO "AMEBA MAGA XIX"


este viento que en mí se respira promete sacarme

del mundo promete parirme

al mundo jalarme mudo a su fondo

prolífico imán en lo hondo este viento

que en mí se respira no es lo profundo

lo hondo del mundo es poco

profundo este viento mezclado a la pasta del mundo

en mí se respira si al mundo enlaza

su elástica onda: la honda carnosa

en lo hondo del mundo el columpio de fronda

que oscila sin centro este viento

que en mí se respira es canilla o gotero

de eléctricos astros

átomos de goma en la onda del mundo

este viento que en mí se respira gotea

después por la piel de la tráquea

y raíz de los suelos (paisaje no es: es país ajeno

este viento que en mí se respira)

aeronáutica estela que sobre el mundo se estira:

la llama que abraza y rodea la mecha

pero nunca la roza jamás

la toca este viento que en mí se respira

es un mundo que gira: este viento

en-sí me respira: mi fuera de mí


jueves, 8 de diciembre de 2011

LIBRO INÉDITO "AMEBA MAGA" XVIII



y por momentos plano secante del géiser


o tangente sahara o muyanimal por momentos


la fruta húmeda del planeador vertebral


hipercolibrí del instante que corta


cada plano cada mapa con su aleteo de linde


de radiante casifrontera o por momentos


voladura de los nudos tan ceñidos a la lengua


o apenas cifra eólica que se deshace o la fuerza


desasida de este céfiro en la hélice la ameba


que resopla en el agua y de a poco


nace lenta entre las capas o atraviesa


las uniones de los huesos el aullido


por momentos inaudible que se adhiere


al breve calcio de los dientes cual memoria


aboriginal de las estrellas o el intenso


cigüeñal que obsequia curvas a este cuerpo





jueves, 17 de noviembre de 2011

LIBRO INÉDITO "AMEBA MAGA" XVII


a Reynaldo Jiménez


hay un aura en el mono que acá en la uña te nace hay un arpa

en la salva que roza la despierta luna del cuerpo la creciente

branquia en la lúnula que respira como si nada ni nadie hubiera

inanimado como si cediera la materia a sus temblores si conatos

animales te inspirasen la vertiente del vértice la vértebra te tiente

al tanteo de cada endoprimate que te habita cada zoo en la cutícula cada

clamor o clave de quien berrea en cada poro sea el nervio

quien remueva sus matrices sus bestias aurales cuando la uña

que refleja ese hilo feral ya te aleje de humanoide frontera que la estrella

primitiva se te imprima en el surco de la frente nunca frente sino

fronda esas ondas de la selva circulando por tus venas sean las salvas

que te rozan las crecientes lunas ferinas tus neandertalinas

fuentes de involución hacia el saurio su columna reptiliana que virase

tus vertebranquias hacia el suelo el cuerpo a tierra del consuelo

del que abraza las toperas de arenisca con los dientes del que repta

aferrado con los gestos a su liana a tu cuerda amazónica que vibra

como si nada ni nadie hubiera nunca sin vida sean las ariscas

contorsiones tus múltiples cuerpos disparando sin raíces las razones

no te habiten de más no te tapen las nieves si fulgores oxigenan

los cantos los tiñen de proezas de incertezas como si acá hubiera

una imposible fijeza la aventura celular de los que acunan

evanescentes animales que intermiten ademanes de una danza

interminable la que orea el esqueleto cuando polvo vivo de natura

se vuelve como si nada hubiera nunca sin la fuerza que te mueve

martes, 1 de noviembre de 2011

LIBRO INÉDITO "AMEBA MAGA" XVI



a Nakh ab Ra



este corazón es quien oye, no es

lo oído: si le hablo

desde el frágil velo que no oculta,

más bien revela otro cerebro (si hoy

celebro ser hebra): el lugar

de la nuca donde el ungüento no cuaja,

circula veloz, se arroja

fuera de esta caja: es un palacio

de neuronas en la tierra

sin coronas: la caverna

pastoral donde se ordeñan las almendras.

este corazón es quien oye, no es

lo oído: es quien ora

en la escucha, lo que horada

mi membrana en tu latido de albúmina

al entre-nadar el cuerperío, sus bacterias

exploradoras. entre nado

y nado la entrenada flema

da un salto y se retuerce:

bisbisea, sea el faro que me otea

la esponja ante-cefálica

si en ubicuidad de panal se obstina

en ser todos nuestros coros.

este corazón es quien oye, no es

lo oído: eso es tu glándula

informalizada, el temblor

del suelo que te invade.